viernes, 20 de marzo de 2026

 LA BASURA EN CASA: EL ESPEJO DE NUESTRA CULTURA DE CONSUMO Y LOS VALORES QUE LA TRANSFORMAN




La basura doméstica revela hábitos y prioridades, pero también contiene la oportunidad de practicar valores morales que, vividos de forma consistente, se convierten en parte real de la solución. Integrar ética y acción cotidiana transforma residuos en responsabilidad compartida y en bienes comunes.


Valores morales que cambian lo que tiramos


  • Responsabilidad
    : asumir que cada compra y cada desecho tiene consecuencias ambientales y sociales; elegir productos con menor impacto.
  • Solidaridad: ver la gestión de residuos como un acto colectivo; separar y compostar pensando en el bienestar de vecinos y generaciones futuras.
  • Moderación: reducir el consumo impulsivo y preferir lo duradero; menos compras generan menos residuos.
  • Prudencia: anticipar efectos a largo plazo (contaminación, agotamiento de recursos) y optar por alternativas que minimicen daños.
  • Humildad: reconocer límites personales y sistémicos; pedir ayuda, aprender y aceptar cambios de hábitos.
  • Justicia: exigir que la carga de la basura no recaiga en comunidades vulnerables; apoyar políticas que reparen desigualdades en gestión de residuos.

Cómo se traducen esos valores en acciones concretas en el hogar




  • Responsabilidad → Separar en origen: contenedores para orgánicos, reciclables y resto; etiquetar y mantener la rutina.
  • Solidaridad → Compostaje comunitario: compartir puntos de acopio, turnos y compost con la colonia o escuela.
  • Moderación → Compra consciente: evitar envases innecesarios, preferir a granel y reparar antes de reemplazar.
  • Prudencia → Elegir productos con menor huella: priorizar materiales reciclables y empresas con prácticas responsables.
  • Humildad → Educación continua: participar en talleres, leer guías locales y aceptar correcciones sin defensiva.
  • Justicia → Incidir en políticas: apoyar ordenanzas que financien recolección diferenciada y programas en zonas vulnerables.

Beneficios de vivir estos valores



  • Menos residuos en rellenos y menos emisiones de metano.
  • Suelos más sanos y mayor seguridad alimentaria cuando se usa compost local.
  • Ahorro económico en compras y en gestión municipal de residuos.
  • Cohesión social: proyectos compartidos fortalecen redes vecinales y confianza.
  • Mayor equidad: políticas y prácticas justas reducen impactos desiguales.



Cómo empezar hoy en casa y contagiar el cambio


La actitud positiva es contagiosa.



  • Hazlo visible: coloca un contenedor para orgánicos en la cocina y otro para reciclables; comparte fotos y resultados con vecinos.





  • Pequeños compromisos: una semana sin plásticos de un solo uso; un mes compostando; invitar a un vecino a participar.




  • Organiza y comparte: propone un punto de compostaje comunitario en la colonia o una jornada de intercambio de objetos.

El compostaje rápido es una solución viable, sostenible y con grandes resultados.




  • Exige y colabora: participa en reuniones municipales y apoya iniciativas que financien infraestructura de separación y compostaje.


La basura en casa deja de ser un problema cuando la convertimos en espejo y en escuela: espejo de lo que consumimos y escuela de los valores que queremos practicar. Vivir responsabilidad, solidaridad y moderación no es sacrificio; es inversión en barrios más limpios, justos y resilientes. Cada gesto cotidiano —separar, compostar, comprar con criterio— es una lección ética que multiplica su efecto cuando se comparte.


viernes, 19 de diciembre de 2025

 CONCIENCA Y SENTIDO ECOLÓGICO





¿Por qué perdimos el sentido ecológico?


Vivimos un momento en que la conciencia ecológica ya no es una opción moral: es una necesidad práctica.  Uno de los valores vitales físicos que debemos vivir, el sentido ecológico se ha perdido y se refleja en los ecosistemas que sostienen la vida humana, los mares, bosques, ríos y suelos. 

Suelos gastados


Las actividades de extracción sin regulación, el turismo sin control y el desarrollo de proyectos sin consulta ni evaluación ambiental ponen en riesgo especies y territorios en grandes extensiones. Sensibilizarnos para entender como el primer paso y actuar el siguiente.


La urgencia de retomar el sentido ecológico como el valor que nos debe regir para recuperar lo perdido, no solo es sentir que debemos hacer algo de manera abstracta, sino conocer y entender los datos duros sobre la situación de  muchas ciudades y regiones con crisis de agua, contingencia  ambiental por la contaminación del aire, así como, la pérdida  de habitad de miles de especies animales. 





Todo esto afectando la salud y el bienestar diario de personas y comunidades. ¿En manos de quién está la solución en el día a día? La suma de cambios cotidianos con hábitos de compra conscientes, como reducir el consumo de plásticos, ahorro de agua y electricidad, movilidad compartida, utilizar el vehículo solo en casos necesarios, consumir productos locales, separación de residuos orgánicos de inorgánicos en casa...Todo cambio cuenta.


      

Desde el punto de vista macro acciones, los programas que se proponen para la recuperación de las zonas afectadas están: planes nacionales de restauración ambiental, que se enfocan en recuperar hectáreas de bosque y áreas marinas con participación comunitaria y monitoreo local. La voluntad y organización demuestra la restauración viable entre el sector del gobierno y la comunidad.




Un factor negativo que está presente en toda propuesta macro es la falta de transparencia para implementar los programas, por lo que la voz de las comunidades son una forma poderosa de contribuir con el presupuesto destinado.



¿Cómo recuperar e incentivar el sentido ecológico?


  • Reducir y reparar antes de comprar algo nuevo. Buscar el segundo y tercer uso antes de disponerlos a la basura.
  • Ahorrar agua y energía: Arreglar fugas pequeñas, cerrar la llave del agua al enjabonar los platos, recuperar el agua mientras sale el agua caliente, procurar plantas en maseta y no grandes extensiones de pasto; apagar las luces que no se utilizan, aprovechar la luz solar durante el día, si es posible invertir en celdas solares, procurar aerogeneradores caseros, boiler solares, etc. 
  • Participación local: Unirse a brigadas de limpieza en el sector, participar en proyectos de reforestación o comités vecinales. Apoyar y participar en clubes ecológicos.
  • Exigir rendición de cuentas: Involucrarse en las consultas públicas y vigilar permisos y megaproyectos.
  • Educar y compartir: Compartir lo que se sabe y conoce sobre el cuidado del medio con los más pequeños e involucrarlos en las actividades, sensibilizar con la información disponible y mostrar empatía ante la situación que se tiene enfrente.



¿Qué se interpone para retomar el rumbo del sentido ecológico?

  • Desinformación y apatía: La fatiga ambiental es frustrante y puede paralizar. Hay acciones concretas que contrarrestan este antivalor. Equilibrar la información recibida o expuesta; realizar acciones concretas pequeñas y no esperar grandes resultados; conexión comunitaria para compartir esfuerzos y reducir la carga emocional; cuidado personal, aceptar los límites propios, descansar, no compararse y buscar ayuda cuando se requiera; comunicación constructiva, promover mensajes que inspiren responsabilidad y esperanza sin minimizar la gravedad.
  • Proyectos con impacto irreversible: El abuso de autoridad provoca que los megaproyectos destruyen ecosistemas críticos. La acción valiente de los ciudadanos es clave para frenar o evitar la destrucción de los ecosistemas.
  • Desigualdad en la carga ambiental: Las comunidades más vulnerables son las afectadas. La justicia ambiental debe centrarse en dar respuesta a la problemática local.



¿Quiénes deben involucrarse para atender la urgencia ecológica y retomar el rumbo del sentido ecológico?

Los gobiernos, las empresas y los ciudadanos. Actuar lo antes posible significa proteger la salud la economía y el futuro de las próximas generaciones.

Acciones pequeñas cada día suman para un mejor mañana, la recuperación del planeta es una transformación colectiva y viable.



sábado, 9 de noviembre de 2024

EL TEMPERAMENTO


Muchos nos hemos confundido con estos términos temperamento, carácter y personalidad. La confusión viene porque uno forma parte del otro y complementa al otro. En esta sección, explicaremos cada uno de los términos, pero profundizaremos más en el temperamento, ya que es una facultad secundaria y componente de la formación humana. Los otros dos, vienen por añadidura.

Es importante puntualizar en el aspecto, de que el temperamento, una facultad secundaria, por lo tanto, está subordinada a las facultades superiores de la inteligencia, la voluntad y la conciencia. Dicho de otro modo, nacemos con un temperamento y nada ni nadie nos lo va a cambiar, sí podemos acentuar lo positivo y limar lo negativo. 

La imagen que Llanes Tovar (Llanes T.) utiliza para ubicar al temperamento es la siguiente, figura 1:

Fig. 1

El temperamento lo forman tres elementos principalmente, los cuales pueden ser fácilmente identificados por cada uno de nosotros. Estos son: la emotividad, la actividad y la rapidez o duración de reacción (memoria de hechos).  La combinación de estos tres elementos dará como resultado ocho tipos de temperamento diferentes entre todos, pero que comparten similitudes, así como, extremos en nuestro comportamiento.

Llanes Tovar (Llanes T.) define al temperamento de la siguiente
 manera: “El temperamento es la forma de ser propia de cada uno. Depende de la combinación de varios elementos. Aunque hay también otros elementos que condicionan el temperamento de cada uno, estos son los principales: Emotividad, Actividad y Rapidez y duración de reacción.”

La emotividad se refiere a la reacción que tenemos ante ciertos
hechos y la expresamos en algún sentimiento como llorar o reír con facilidad o enojarse explosivamente. Aquí, el elemento será  emotivo o no emotivo. Conviene aclarar que para identificar la emotividad en una persona se considera el parámetro la mayoría de las veces o por situaciones que aparentemente no son significativas para todos en el mismo momento o bajo la misma situación.

La actividad se refiere a la energía desprendida al hacer algo, es decir, unas tendemos a estar en constante actividad sin mostrar cansancio aparente y otras pareciera que nada les preocupa y
pueden estar mirando sin que esto les active moverse. Aquí, el elemento será  activo o no activo, según sea el caso. Una persona no puede ser las dos, es decir, su comportamiento la mayoría de las veces es en constante actividad, pero cuando está enferma no lo será.


La memoria de hechos o tiempo de reacción: Una persona reaccionará rápido o lento según su experiencia personal y esta está relacionada con la memoria de hechos. Según Llanes T. es el
tiempo de respuesta y su impacto en las personas y las clasifica en:   primarios y secundarios. Una reacción e impacto primaria será muy rápido, ya que su memoria de hechos no es de larga duración. Una  reacción
e impacto secundaria será lento y guardan en su memoria de hechos todo lo sucedido, por eso reaccionan lento; tienden a ser más cautelosos los secundarios y los primarios a ser impulsivos, sin que esto signifique, que una persona secundaria no tendrá momentos impulsivos en muchas ocasiones.

Las combinaciones de estos tres elementos se muestran en el siguiente diagrama 1:
Diagrama 1.

De la clasificación anterior, se puede decir que, no hay temperamento malo ni bueno, es conveniente que cada persona ubique su temperamento para fortalecer y pulir los aspectos buenos y limar hasta disminuir los aspectos negativos. Pero, no debemos olvidar, que se nace con un temperamento y serán las experiencias, el ambiente y otros factores lo que darán forma al carácter. Con el paso de los años y después de haber superado la etapa de la adolescencia, todos definimos nuestra personalidad.

A continuación se detallan las cualidades positivas y negativas de los diferentes temperamentos, además de que se observan las limitaciones y valores naturales de cada uno. Los diagramas 2, 3 y 4 muestran estas cualidades.

Diagrama 2

Diagrama 3.

Diagrama 4


Un aspecto muy importante que debemos considerar, es que, para ayudar a otras personas a moldear la facultad secundaria del temperamento, en especial, los aspectos negativos, primero debemos identificar nuestro temperamento y trabajar en disminuir lo negativo y pulir todo lo positivo. A continuación se sugieren actividades que pueden ayudar a lograr esto, sobre todo, cuando a las personas que queremos ayudar son nuestros hijos, hermanos o
nuestra pareja.  El sentido común de quien ejerce la función de formar a otros, será su guía para adaptar las sugerencias a la edad respectiva de él o ellos. El desarrollo de la creatividad será su mejor instrumento para alcanzar el éxito. Recordemos que cultivar los valores es una tarea de toda la vida, pero quien inicia oportunamente cultivará más y ayudará a otros a cultivarlos mejor. 


 En la “Teoría de ALKU” o “Teoría de los Principios” la facultad del temperamento la ubicamos en el nivel de nacemos y no junto con
Fig. 2
las otras facultades secundarias (Fig. 2). Porque es una característica que nos acompañará durante toda nuestra vida y será el detonante de muchísimas experiencias positivas o negativas de nosotros como personas. Sin embargo, estás experiencias serán y deberán estar dirigidas por las facultades superiores de la voluntad, inteligencia y conciencia; y por ningún motivo será el temperamento la
justificación por cometer actos de corrupción en cualquiera de sus manifestaciones o perjudicar a otros. Será nuestra responsabilidad conocer, dominar y mejorar nuestro temperamento, y si durante la infancia no tenemos una persona que nos ayude a ello, entonces cómo adulto responsable quedará esta obligación.




La formación humana implica conocer y hacer crecer nuestros valores naturales, así como, conocer y disminuir nuestros
antivalores antes de que el ambiente nocivo de la sociedad aporte la basura que todos tenemos que aprender a superar y evitar para no caer en esta.

jueves, 8 de agosto de 2019

EL EJEMPLO COMO LA MEJOR EDUCACIÓN


Es increíble lo que una madre puede hacer desde el hogar y en cualquier lugar. En estos tiempos de controversia, de crítica a la familia conservadora, de ataques contra la familia unida, etc. Nunca está de más recordar, que el poder que tenemos las madres sobre los hijos es único y muy poderoso. 

Lamentablemente el feminismo está haciendo que el rol de una
madre se confunda con conflicto dentro del hogar y competencia en varios sectores laborales. Pues hoy tenemos una reflexión de Apostolado de Grupos de Oración Virtual (AGOV)que nos ayuda a comprender mejor la función y rol de una madre.  Hago la aclaración que esta reflexión no es exclusiva para mujeres, sino todo lo contrario, el rol del padre dentro del hogar tiene una importancia y aplicación igual. 

AGOV (Apostolados de Grupos de Oración Virtual) día 20: ENSEÑA CON LA VIDA.


“Toda madre tiene la apremiante preocupación de dar la correcta educación a sus hijos.

 Todas desearíamos tener un instructivo que nos dijera cómo formarlos. Existen muchísimos libros y vídeos y cursos al respecto, pero, al final del día, la clave de la educación de un niño es el testimonio que reciben de nosotros.


Las palabras que dirijas a tu hijo podrán ser muy necesarias, pero quedan mudas en comparación con lo que se logra con tu ejemplo.
Como actúes tu, es como tu hijo aprenderá más rápidamente cómo persona.

Los hijos son capaces de ver más allá de una frase bonita. Son examinadores natos y por supuesto, se dan cuenta de nuestras incoherencias.



Esto conlleva una autoexigencia muy profunda para todas: en el minuto en que te convertiste en mamá, obtuviste la obligación de dar un buen ejemplo a tus hijos y de ser responsable de tus actos como ejemplo para ellos.


Lo interesante es que no se trata de que “actúes”, de manera
ejemplar, sino que SEAS ejemplar. Ese es el verdadero reto! Porque nuestros hijos absorberán todo lo que hacemos.

Ahora bien, nadie es la madre ideal! Lo que nos toca es luchar por ser mejores cada día.


Errores, caídas y equivocaciones, todas los tenemos. Sin embargo, disponemos igualmente de una gran capacidad para levantarnos y superarnos. Ante un hijo no tienes que ser perfecta. Más bien, debes ser una luchadora! Que vea que cuando caes, pondrás todo lo que sea necesario para levantarte.


Qué mejor ejemplo que eso?"