CONCIENCA Y SENTIDO ECOLÓGICO
¿Por qué perdimos el sentido ecológico?
Vivimos un momento en que la conciencia ecológica ya no es una opción moral: es una necesidad práctica. Uno de los valores vitales físicos que debemos vivir, el sentido ecológico se ha perdido y se refleja en los ecosistemas que sostienen la vida humana, los mares, bosques, ríos y suelos.
Las actividades de extracción sin regulación, el turismo sin control y el desarrollo de proyectos sin consulta ni evaluación ambiental ponen en riesgo especies y territorios en grandes extensiones. Sensibilizarnos para entender como el primer paso y actuar el siguiente.
La urgencia de retomar el sentido ecológico como el valor que nos debe regir para recuperar lo perdido, no solo es sentir que debemos hacer algo de manera abstracta, sino conocer y entender los datos duros sobre la situación de muchas ciudades y regiones con crisis de agua, contingencia ambiental por la contaminación del aire, así como, la pérdida de habitad de miles de especies animales.
Todo esto afectando la salud y el bienestar diario de personas y comunidades. ¿En manos de quién está la solución en el día a día? La suma de cambios cotidianos con hábitos de compra conscientes, como reducir el consumo de plásticos, ahorro de agua y electricidad, movilidad compartida, utilizar el vehículo solo en casos necesarios, consumir productos locales, separación de residuos orgánicos de inorgánicos en casa...Todo cambio cuenta.
Desde el punto de vista macro acciones, los programas que se proponen para la recuperación de las zonas afectadas están: planes nacionales de restauración ambiental, que se enfocan en recuperar hectáreas de bosque y áreas marinas con participación comunitaria y monitoreo local. La voluntad y organización demuestra la restauración viable entre el sector del gobierno y la comunidad.
Un factor negativo que está presente en toda propuesta macro es la falta de transparencia para implementar los programas, por lo que la voz de las comunidades son una forma poderosa de contribuir con el presupuesto destinado.
¿Cómo recuperar e incentivar el sentido ecológico?
- Reducir y reparar antes de comprar algo nuevo. Buscar el segundo y tercer uso antes de disponerlos a la basura.
- Ahorrar agua y energía: Arreglar fugas pequeñas, cerrar la llave del agua al enjabonar los platos, recuperar el agua mientras sale el agua caliente, procurar plantas en maseta y no grandes extensiones de pasto; apagar las luces que no se utilizan, aprovechar la luz solar durante el día, si es posible invertir en celdas solares, procurar aerogeneradores caseros, boiler solares, etc.
- Participación local: Unirse a brigadas de limpieza en el sector, participar en proyectos de reforestación o comités vecinales. Apoyar y participar en clubes ecológicos.
- Exigir rendición de cuentas: Involucrarse en las consultas públicas y vigilar permisos y megaproyectos.
- Educar y compartir: Compartir lo que se sabe y conoce sobre el cuidado del medio con los más pequeños e involucrarlos en las actividades, sensibilizar con la información disponible y mostrar empatía ante la situación que se tiene enfrente.
¿Qué se interpone para retomar el rumbo del sentido ecológico?
- Desinformación y apatía: La fatiga ambiental es frustrante y puede paralizar. Hay acciones concretas que contrarrestan este antivalor. Equilibrar la información recibida o expuesta; realizar acciones concretas pequeñas y no esperar grandes resultados; conexión comunitaria para compartir esfuerzos y reducir la carga emocional; cuidado personal, aceptar los límites propios, descansar, no compararse y buscar ayuda cuando se requiera; comunicación constructiva, promover mensajes que inspiren responsabilidad y esperanza sin minimizar la gravedad.
- Proyectos con impacto irreversible: El abuso de autoridad provoca que los megaproyectos destruyen ecosistemas críticos. La acción valiente de los ciudadanos es clave para frenar o evitar la destrucción de los ecosistemas.
- Desigualdad en la carga ambiental: Las comunidades más vulnerables son las afectadas. La justicia ambiental debe centrarse en dar respuesta a la problemática local.
¿Quiénes deben involucrarse para atender la urgencia ecológica y retomar el rumbo del sentido ecológico?
Los gobiernos, las empresas y los ciudadanos. Actuar lo antes posible significa proteger la salud la economía y el futuro de las próximas generaciones.
Acciones pequeñas cada día suman para un mejor mañana, la recuperación del planeta es una transformación colectiva y viable.
































