lunes, 10 de abril de 2017

LOS PRINCIPIOS

Hemos llegado a la herramienta crucial para erradicar la corrupción, los principios. Seguramente todos hemos escuchado

en algún momento sea en la TV en noticieros, algún maestro, tus padres, el abuelo, el hermano mayor, etc., la frase “estamos en una crisis de principios, no de valores”. Ciertamente tenemos en la actualidad ambas crisis y eso es alarmante, pero no imposible de darle solución.

Mi experiencia laboral fue en el área de control de calidad, sin embargo, durante mi vida he llevado y redactado frases que me han ayudado a resolver situaciones muy complicadas y sobre todo, que a la luz de todos, imposibles de darles solución.  Soy de las personas que persevera en sus objetivos y  las siguientes frases me ayudan a ser optimista y a ubicarme en la crisis de una situación,
 por más sutil o difícil que ésta sea. Una la redacte yo y dice…“Se trabaja con lo que se tiene, pero, siempre se puede mejorar”; y una que me encanta es 
de MC. José Belio que dice “Para educar hay que saber, para formar hay que ser”.  

Si tomamos estas 
frases como principios en nuestra vida, las crisis serán más cortas y la vida mejor.




¿Entonces qué nos dice Llanes Tovar (Llanes T.) sobre los principios? “Los principios están en nuestra conciencia y nuestra mente. Nos ayudan a tomar
decisiones, a protegernos y a organizarnos mejor. Son como leyes generales que guían nuestras actividades”.

Es conveniente que se haga notar que los principios se aplican universalmente. Un ejemplo muy claro es la puntualidad. En todo el mundo la puntualidad es SIEMPRE.

Quien pierde o descuida el principio, es aquel que, en ocasiones no llega puntual a la cita o justifica su falta de puntualidad. Romper el principio no es cosa del otro mundo, se trabaja para que no vuelva a suceder, pero tiene consecuencias...en una ocasión no lo percibimos, sin embargo, la falta de puntualidad de muchas personas hace que una cultura se distinga para bien o para mal por ello. 



Llanes T. nos dice, “…fallamos aún cuando tenemos claros y firmes los principios. Porque la debilidad nos puede vencer, y entonces, traicionamos el principio. Pero ¡cuánto más fallará quien no tenga buenos principios!”

Cómo se viene mencionando a lo largo de este Edublog “TIC TAC AUN ES TIEMPO DE CAMBIAR”, la educación juega un papel muy importante en la vida de una persona, educar los principios es necesario y urgente. Las crisis sociales que se viven en este siglo, no son otra cosa que perdida, confusión y crisis de principios.  Una persona no puede dar lo que no tiene, esto quiere
decir, que si yo soy madre o padre de familia y mis principios no son muy sólidos, no puedo educar a mis hijos en principios sólidos. Pero, si yo mamá o papá me doy cuenta que los principios son educados, entonces, busco educar los principios en mí primero y luego mis hijos aprenderán de mí principios más sólidos. 



Recordemos la frase… “Se trabaja con lo que se tiene, pero, siempre se puede mejorar”.  Reto a las personas a ser mejores partiendo con lo que son hoy, con educación, casi todo se puede mejorar; lo que no, es cuestión de fe.  La frase de J.Belio, “Para educar hay que saber, para formar hay que ser”; esta frase me es muy útil porque me ubica en donde estoy hoy, es decir, si fallo en un principio me informo busco la manera de aprender sobre éste, luego lo practico y mis hijos al ver cómo se vive el principio los voy formando.

Llanes T. habla de la educación de esta manera, “Los principios se adquieren con el estudio y la guía de orientadores prudentes. El estudio nos ayuda a descubrir más principios o a verlos con más claridad. Y un guía prudente nos ayuda a superar nuestras actitudes ciegas y nuestros estados de ánimo caprichosos.”

Un principio es un camino limpio y seguro por el cual se puede caminar con la certeza de que este  nos llevará a un bien interior o espiritual. 

Los principios son metas alcanzables al igual que los valores y las actitudes. Es conveniente no confundirlas y para ello Llanes T. nos aclara lo siguiente: “…los valores son como tesoros que nos estimulan desde fuera; y, por eso, nos motivan y atraen. Las actitudes son predisposiciones almacenadas que nos influyen desde nuestro interior. Y los principios son como pistas que nos guían en el continuo avanzar del camino…La falta de una de ellas puede quitar la fuerza a las demás.”
 
     VALORES       
                                     
ACTITUDES
PRINCIPIOS   
                                                                                                                                                                                                                             











          ¿Cómo actúan los principios en contra de la corrupción?


Así como tenemos la frase para la puntualidad, debemos hacer frases que nos mantengan alejados de cometer un acto de corrupción, cualquiera que este fuera. De igual manera debemos mantener presente que los antivalores no están en la categoría de acto corrupto, aunque la corrupción sea un antivalor.  Es muy fácil caer en la confusión de que un antivalor convertido en vicio no tiene solución o la persona que está en el vicio, no puede salir de este. La respuesta está en uno mismo y con la herramienta de los principios se pueden dar los primeros pasos para el cambio, recordando siempre que una meta de formación no actúa sola, es decir, se debe practicar a la par de las otras, como adquirir el valor (cinco pasos) opuesto del antivalor que se vive, tener una actitud positiva y disposición al cambio, así como otras que se verán más adelante.

Frases que conviene recordar como principios en contra de la corrupción:

•JAMÁS des un soborno para agilizar un trámite.
•JAMÁS le propongas a otra persona que soborne a otra para obtener un beneficio personal.
•La puntualidad es SIEMPRE.
•El tiempo es lo más valioso que tiene una persona. Valora tu tiempo y el de los demás planeando y organizando antes de cualquier actividad.
•El fin no justifica los medios, es decir, algo importante no debe ser resuelto por medios corruptos, rompiendo las reglas o fingir que no existen.
•Lo importante es más grande que lo urgente. Evita las urgencias, favorecen el atropello, el desorden y encaminan a la corrupción.
•La prudencia es el valor moral que te hace pensar antes de actuar.   
•Se honesto SIEMPRE.
•Encontrar la verdad requiere valentía.

Estas frases pueden ayudar a un buen comienzo. Durante el proceso, cada persona irá formulando sus propias frases de manera que los principios se vuelvan sólidos y universales. 



“Falla menos quien tiene principios sólidos”
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        

viernes, 7 de abril de 2017

LAS ACTITUDES

Las podemos definir como comportamientos (acciones) en momentos específicos sin explicación alguna, es decir, una persona que normalmente tiene un comportamiento sincero, honesto y sin mentir con la mayoría de las personas; puede actuar de manera contraria por el momento en el que se encuentra e inclusive no darse cuenta que va en contra de sus principios. Muchas veces hemos dicho, no me gustó su actitud, o , que diferencia cuando tienes esa actitud positiva.

El (DRAE, 2017) define actitud de la siguiente manera:  "Disposición de ánimo manifestada de algún modo.”

Las actitudes son metas porque son parte del actuar del ser humano y este al tener un ideal bueno como objetivo puede alcanzarlo.  Las actitudes dependen principalmente de las experiencias  personales y tienen íntima relación con los valores adquiridos, sea por nacimiento (temperamento) o educados como se vio en la sección Educación de los Valores. 


La predisposición, ¿Qué es? Según el (DRAE 2017), “Preparar, disponer anticipadamente algo o el ánimo de alguien para un fin determinado.” 


                                       


La predisposición está relacionada a las experiencias personales en cualquier etapa de la vida de una persona, sin embargo, éstas serán un peso importante para las actitudes.

Entonces dice Llanes Tovar (Llanes T.), “las actitudes dependen fundamentalmente de dos cosas: de los valores y de las experiencias. Estamos predispuestos a aceptar lo que va de acuerdo con nuestros valores y a rechazar lo que va en contra de ellos. Y también estamos predispuestos positiva o negativamente según las experiencias vividas.”  

Las actitudes son una meta difícil de alcanzar. ¿Por qué? Existe una posición muy común que se llama “zona de confort”.  

Esta posición además de ser muy cómoda, también tiende a volverse rígida en muchas ocasiones, lo que favorece que cambiar o modificar una actitud requiera un esfuerzo extra y educación. Según la etapa en la que se encuentre la persona, las sugerencias deben ser propuestas. Es decir, a un niño se le puede educar para que tenga ciertas actitudes en un ambiente sano, respetuoso, etc. , pero su experiencia personal fuera de ese ambiente influirá en comportamientos y actitudes que desconciertan a las personas que lo educaron. A un adulto, cambiar una actitud le pude costar mucho más tiempo y por lo tanto esfuerzo, por la rigidez que esta parte interna de la persona ha adquirido con los años.

Siendo las actitudes un aspecto interior de la persona requiere de mucha reflexión  y ayuda de lo Alto para cambiarlas, pero si es posible. Desde el aspecto humano, las actitudes se pueden ir cambiando con experiencias que lo favorezcan, dice Llanes T.


Cómo se mencionó en secciones anteriores, la inteligencia es una facultad superior y esta tiene tres funciones: analizar, relacionar y sintetizar la información.  Las actitudes pueden ser cambiadas con




mucho análisis de las experiencias vividas y una buena dosis de voluntad (querer) para salir de la “zona de confort” y cambiar el comportamiento ante ciertas situaciones identificadas. Por esto, modificar una actitud es difícil, requiere la combinación de dos facultades superiores, además, de tiempo para ver resultados.


Cuando una persona decide (voluntad) hacer un cambio de actitud ante un aspecto específico, es conveniente considerar  un examen de conciencia (análisis) diario indispensable  y relacionar los eventos antes y después del cambio para darse cuenta (sintetizar) y tener una automotivación. Los cambios internos positivos que una persona logra se ven reflejados en su autoestima, relación con los demás y metas alcanzadas. 



¿Qué relación tienen las actitudes con la corrupción?

Hablando de la influencia que tiene la jerarquía de valores en las actitudes y un antivalor tan difundido en la sociedad, la respuesta es MUCHÍSIMA. 


El siguiente mapa muestra con rojo los países más corruptos de acuerdo a la percepción de la población.


No se puede esperar que este antivalor se esfume de la sociedad cuando cada persona que formamos la sociedad está predispuesta a la corrupción de una manera u otra. Lo analizamos con los ejemplos siguientes: 


Estos ejemplos ilustran dos cosas: La primera, que sí tenemos predisposición en base a experiencias; y la segunda, que la burocracia nos quita muchas horas de nuestra vida.

Pensar positivamente y planear las actividades nos evita caer en la corrupción. Estas son sugerencias de acciones que podemos tomar: organizar mejor el día para perder menos tiempo, llegar temprano antes de que la mayoría haga lo mismo, buscar alternativas como sacar una cita, buscar un gestor, cargar un libro para la espera o una tarea pendiente; finalmente no cometas faltas de vialidad que te ocasionen te retiren la licencia u otro documento del vehículo.  Todo implica un esfuerzo, cada persona decidirá como lo hace más efectivo.  

Sí se decidiera por el camino de la corrupción, 


es mucho más costoso, te quita más tiempo (lo harás repetidamente), elevas los niveles de estrés a lo máximo porque sobornar es tensión y presión, agregas un nivel más a la espiral del antivalor, no te sientes bien contigo mismo, callas tu conciencia en lugar de alertarla para evitarlo, involucras a otras personas en la espiral, te sumas a la corriente negativa de la sociedad y esta cobra la factura muy caro con el tiempo, etc.



Cambiar la actitud es un signo de madurez y responsabilidad que te favorecerá del día que tomes la acción positiva en adelante. Pregunta a otras personas cómo lo hicieron y súmate al pequeño grupo a contracorriente en esta sociedad contemporánea.  Sí es posible cambiar y se pude decir con todas las letras "TU DECIDES CÓMO…"




LAS MOTIVACIONES


Al igual que los valores las motivaciones son metas alcanzables para las personas. A  diferencia de los valores que rigen nuestra vida, las motivaciones son lo que nos hacen movernos. Por esta razón la sección de Educación de los Valores termina con la motivación, ya que sin esta meta, las personas no haríamos muchas cosas, aunque estemos convencidos de que es lo mejor o necesario.


  

Según Llanes Tovar (Llanes T.), “las motivaciones son el motor que mueve a los seres humanos a luchar o a rendirse… Hay dos motivaciones esenciales en cada ser humano : el egoísmo o el amor verdadero. Las personas nos conducimos según la regla  de satisfacer nuestros propios intereses o según la regla de buscar el bien de los otros.” 

En este tema se deben tener muy clara una cosa, y es que los valores rigen la vida de las personas y las motivaciones es lo que hace posible adoptar o rechazar los valores. Pero aún es más preciso si lo vemos desde la perspectiva de la jerarquía de los valores, es decir, si una persona tiene una mala jerarquía de valores y sus motivaciones son fuertes, el resultado será catastrófico. 

Ejemplos: desórdenes alimenticios por cuidar la belleza exterior del cuerpo que terminan en anorexia o bulimia; otro ejemplo es: gastar excesivamente en objetos de vanidad o perder el tiempo en pasatiempos inútiles que no generan ningún beneficio a la persona, además de gastar mucho dinero en actualizaciones o modelos recientes.

Quien tenga una jerarquía de valores buena podrá atender todo lo que se le presente sin excesos y su motivación será el orden mismo de su vida interior, será una persona más compartida, generosa y disfrutará más de los retos de la vida, que quien tiene una jerarquía de valores desordenada.

Llanes T. afirma lo siguiente, “…la fuerza de las motivaciones se puede desgastar con el tiempo, que no son valores adquiridos y ya, también hay que retroalimentarlos para que no pierdan su vigor.”

Llanes T. clasifica las motivaciones en cuatro raíces:


La mezcla de las cuatro raíces es lo más normal porque todo en exceso es perjudicial a la larga. Por ejemplo: una mamá que se la pasa en la Iglesia ayudando con el tiempo desatenderá a sus hijos generando otros problemas. La persona que dona todo por ayudar a otros, sin pensar que ella también necesita de lo mínimo para vivir cómodamente. El que hace todo por destacar y cuando no gana la medalla o el premio se siente que la vida no vale nada. La persona que si no se siente amenazada no da resultados. No puede faltar la persona impaciente que por no saber esperar da la mordida para que su asunto salga más rápido o incompleto; esto se traduce en motivación por un premio y un auténtico acto de corrupción. Cómo en todas las cosas debe haber un equilibrio y las motivaciones deben ser dosificadas según la ocasión y de manera oportuna.



miércoles, 5 de abril de 2017

EDUCACIÓN DE LOS VALORES

Educar en valores o aprender valores no es cosa sencilla.  Requiere que la persona que los enseña sea congruente con el o los valores que quiere trasmitir y la persona que lo o los  quiere aprender es necesario que, además de entenderlos, los estime y sobre todo los quiera poseer.


A continuación  Llanes Tovar nos da cinco pasos para educar los valores:



1. Percepción del valor.

La persona necesita percibir un valor y apreciarlo como bueno para ella. Según Llanes T, este paso es el más importante y difícil de ejecutar. 

 Esto puede deberse a varias circunstancia que rodean a la persona, cómo por ejemplo, no tiene momentos de reflexión o no se da el tiempo suficiente para percibir lo que le ocurre.

Llanes T. sugiere lo siguiente con el fin de percibir un valor:
  • Comparar un valor con otro en conversaciones, dinámicas grupales, ejercicios de reflexión.
  • La congruencia de otras personas en un valor observado, suele ser un testimonio concreto que motiva a percibirlo de manera más clara.
  • Una vivencia personal que me permite percibir el valor de manera impactante y esporádica, podría ser un foco de atención.
  • Elegir un valor entre otras posibilidades, sea por sugerencia de alguna técnica o dinámica grupal. Después de un taller espiritual o de educación para la familia, las personas salen dispuestas hacer cambios.

2. Aceptación consciente del valor.

La persona que ya dio el paso 1, debe caer en la cuenta que determinado valor es importante para ella y hacerlo consciente, es decir, lo acepta como bueno y necesario para ella. (Recordemos que la conciencia es la facultad de elegir libremente).


  • El testimonio de otras personas narrado y escuchado personalmente. Cambiar de amistades o grupos sociales hace más frecuente estas situaciones. Frecuentar siempre a las mismas personas o tener conversaciones sobre los mismos temas, provoca ciclos que obstaculizan los cambios positivos.
  • La defensa o aceptación del propio valor ante otras personas. Al conversar con personas ajenas al grupo social que se frecuenta, es una excelente oportunidad de opinar sobre dicho valor de manera positiva.
  • Hacer una lista de ventajas y desventajas del valor.

3. Reforzar la convicción.

Dado que los antivalores son  difíciles de erradicar, es preciso reforzar la aceptación del valor por medio de la convicción, es decir, convencerse que el cambio es lo mejor para la persona . 


  • Fundamentar razonadamente el valor, sea por una investigación, haciendo lista de ventajas y desventajas, dificultad para adoptarlo.
  • Los caprichos son un obstáculo para reforzar la convicción, tener fuerza de voluntad para evitar caer en estos y actuar conforme a los propios valores sólidos.
  • Defender el valor ante quien lo rechace. Generalmente un antivalor se presenta en cierto grupo social y el valor será criticado y rechazado. 

4. Desmontar los antivalores adquiridos.

Erradicar un antivalor es un cambio necesario en la vida. Sin embargo, desmontarlos implica forzosamente cumplir con los tres pasos anteriores.


  • Autoexaminarse continuamente sobre las propias opiniones y acciones, dice Llanes T.  Expresar avances ante un grupo, puede requerir coraje y valentía, pero, es una retroinformación muy positiva.
  • El intercambio de opiniones en relación a una jerarquía de valores, favorece la posición del valor que se quiere adoptar y el antivalores que se desmontará, es decir, puede haber aun errores en la jerarquía.
  • Siempre poner el valor antes que el antivalores. No es cuestionable.
  • Reforzar el valor asimilado o adoptado.
  • Valorar el proceso de cambio durante el proceso en la adquisición del valor.
5. Estimar la vivencia práctica de los propios valores.

Esto tendrá que ver con motivación y otros aspectos de la persona integrados. La siguiente imagen lo resume todo según Llanes T.


Todos tenemos la libertad de elegir que nos motiva para movernos en la vida.